Hoy, en el día internacional de los derechos humanos, visibilizamos la vulneración histórica y sistemática de los derechos de los pueblos indígenas de la cuenca amazónica, quienes por más de 500 años han luchado por defender sus derechos y los territorios en los que habitamos.

No se puede desconocer que los derechos humanos han estado en el discurso de los gobiernos de turno, generando una falsa expectativa de acciones que garanticen los mismos; según la Fundación Regional de Asesoría de Derechos Humanos,  en América Latina la defensa de los derechos se ha convertido en una de las prácticas más peligrosas ya que se han diversificado las formas de restricción desde los Estado para la libre participación en la defensa de los derechos sociales, políticos y ambientales, agravando la situación de violencia y desposeimiento jurídico.

Asimismo, la vulneración de derechos es más fuerte en los pueblos indígenas, quienes no solo han tenido que lidiar con la falta servicios básicos, de salud, educación, limitaciones para el acceso a la información y a la participación política, si no que también han tenido que enfrentar invasiones constantes a sus territorios por parte de grandes empresas extractivistas que causan desplazamientos, persecución y muerte; situación que empeoró en el contexto de la pandemia del COVID-19 ya que ha amenazado la pervivencia de quienes habitan y protegen la cuenca más biodiversa del mundo..

Los asesinatos contra líderes y lideresas que trabajaban en la defensa del territorio, ambiente y los derechos de los pueblos indígenas en la cuenca amazónica, se han incrementado de forma alarmante. De acuerdo al informe 2020 de Front Line Defenders, se registraron 263 asesinatos contra defensoras y defensores de derechos humanos en América Latina, de los cuales 202 de ellos sucedieron en países de la cuenca amazónica (Colombia, Brasil, Perú y Bolivia), esto significa que cada dos días, en promedio, muere un defensor en la Amazonía.

“Si hay que morir en la defensa del territorio, hemos de morir”, estas son las palabras de Josefina Tunki, defensora indígena y primera mujer en presidir la dirigencia del pueblo Shuar Arutam (PSHA), quien denunció ante la opinión pública la vulneración de derechos de los pueblos ancestrales por parte del Estado ecuatoriano, que ha concedido más de 165 concesiones que ocupa el 56% del territorio de PSHA, para la extracción a cielo abierto de minerales.[1]

El pueblo Shuar Arutam, está ubicado en la Cordillera del Cóndor en Ecuador y está conformado por 45 comunidades indígenas amazónicas, que firmemente han decido decir ¡no a la minería! A pesar de su posición, el gobierno ecuatoriano no ha respetado el derecho a la consulta previa, libre e informada y a la libre determinación, lo que ha provocado que los pueblos indígenas generen acciones para la resistencia y la movilización para la defensa del territorio.

Así también, este 05 de diciembre, la Organización Regional Aidesep Ucayali – ORAU de Perú, denunció que el cuerpo de Lucio Pascual Yumanga, nativo de la comunidad asháninka La Paz de Pucharini (Pasco) fue hallado muerto, y 4 hermanos más se encuentran desaparecidos; las autoridades sospechan que los responsables serían traficantes de terrenos. Estos hechos se suman a las muertes reportadas durante el 2021 en Perú, de los defensores indígenas Herasmo García, de la comunidad nativa Sinchi Roca, y Yenes Ríos, de las comunidades Puerto Nuevo.[2]

Evidentemente, las amenazas contra los pueblos indígenas se intensifican cuando se encuentran en contacto con empresas públicas y privadas extractivista que generan graves afecciones a los ecosistemas amazónicos y a los derechos de los comuneros. La violación de derechos humanos es una problemática común en la cuenca amazónica, ya que es un problema estructural causado por la minería legal e ilegal, el narcotráfico y la militarización de los territorios indígenas.

Los pueblos indígenas de la cuenca amazónica levantamos la voz este día para ratificar la lucha por nuestros derechos y la protección de nuestros territorios amazónicos. No nos detendremos, aunque nos enfrentemos a situaciones de amenaza, violencia, criminalización y persecución. A la vez, hacemos un llamado a los Estados de la cuenca amazónica a cumplir con las normativas vigentes en el marco legal internacional y nacional, para la defensa de los derechos de defensores y defensoras indígenas de la cuenca amazónica.

“El respeto a los derechos de los pueblos indígenas, es la base para garantizar la protección de la Amazonía”, Michael McGarrell, Coordinador de Política y Derechos Humanos de COICA.

Amazonía viva, Humanidad segura


[1] Mongabay, Josefina Tunki: “Si hay que morir en la defensa del territorio hemos de morir”, https://es.mongabay.com/2021/11/josefina-tunki-ecuador-defensora-indigena-amenazas/.

[2] El País, ¿Qué hay detrás de los asesinatos indígenas en la Amazonía peruana?, https://elpais.com/planeta-futuro/2021-03-16/que-hay-detras-de-los-asesinatos-de-lideres-indigenas-en-la-amazonia-peruana.html