Ciudad De Panamá, Panamá
26 de octubre de 2023

Por Una Cosmovisión y Política que Garantice la Vida Armónica de los Pueblos Indígenas, de La Humanidad y del Planeta

  1. Esta Declaración representa la voz de los Pueblos Indígenas de Latinoamérica y el Caribe,
    congregados en la Semana de Clima de 2023, donde una vez más no se han abierto espacios
    de participación activa y efectiva en la mesa con los gobiernos, lo que ha impedido la inclusión
    de nuestras visiones y recomendaciones sobre cómo afrontar la grave crisis ambiental, social,
    económica y política que se padece en el mundo debido a decisiones irresponsables de los
    Estados.
  2. Manifestamos nuestra solidaridad con el pueblo panameño que está viviendo una crisis
    ambiental, social, política, económica y de salud, las cuales se profundizan con la decisión del
    gobierno de aprobar un nuevo contrato minero sin el debido respeto a los derechos a la
    consulta previa, libre e informada. Esta imprudente conducta desatiende por completo la
    voluntad expresa de la sociedad en cuanto al cuidado y preservación de nuestra Madre Tierra,
    misma que ha sido comprometida en los Acuerdos de París para cambio climático y en el
    Marco Mundial para la Biodiversidad Kunming-Montreal – MMKMB.
  3. Los Pueblos Indígenas somos los dueños de la mayor parte de los ecosistemas de América
    Latina y el Caribe y somos quienes sufrimos los mayores impactos de los efectos adversos de
    la triple crisis climática, provocada por las políticas depredadoras y modelo extractivista del
    sistema económico mundial y que afectan nuestras vidas, culturas y nuestros territorios.
  4. Los efectos del cambio climático están teniendo graves consecuencias en nuestros medios de
    vida y sostenibilidad, incluyendo la pérdida de biodiversidad, la desaparición de glaciares,
    bofedales y páramos, poniendo en riesgo la especie humana. El aumento de las temporadas
    extremas de calor y frío, la extracción excesiva de agua para fines comerciales, ganadería y
    minería, así como la construcción de represas, agravan esta situación. Estos impactos se
    traducen en la pérdida de tierras, empleos, cultura y seguridad alimentaria, especialmente para
    los Pueblos Indígenas. La degradación de sitios sagrados y la discriminación en leyes de
    hidrocarburos y minería, así como en megaproyectos extractivos, agravan la situación
    ambiental y territorial. Además, la criminalización de las luchas para proteger nuestras tierras y
    el planeta es un obstáculo significativo.
  5. Hacemos un enérgico llamado desde los Pueblos Indígenas del mundo, para enfrentar la crisis
    climática que es un problema de la humanidad y que a su vez, afecta y está interconectado con
    la economía, la salud, el agua y los alimentos. Hacemos un llamado a los Estados de la Región
    para que reconozcan los derechos humanos de los Pueblos Indígenas y nuestros derechos
    sobre las tierras, territorios y recursos naturales.
  6. Reconocer los territorios indígenas como contribución para el cumplimiento de la meta tres del
    MMBKM y fortalecer la identidad de cada pueblo y el entendimiento de su propia cosmovisión.
    La seguridad jurídica de los territorios indígenas garantiza el manejo adecuado y sostenibilidad
    ambiental de espacios naturales que son la base para soluciones frente al cambio climático y
    otras crisis actuales. Nuestros sistemas de conocimientos indígenas han demostrado ser la
    solución y base para la preservación de nuestras culturas y el buen manejo de los ecosistemas
    diversos en los cuales habitamos.
  7. El cambio climático está poniendo en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria mundial. Las
    actividades industriales a gran escala han transformado nuestro entorno rápidamente,
    provocando eventos climáticos extremos y frecuentes que cada vez están dejando mayores
    impactos negativos en la producción y distribución de alimentos, aumentando el hambre y la
    malnutrición, sobre todo para los pueblos indígenas.
  8. Los Pueblos Indígenas, que hemos recibido menos del 1% de los fondos mundiales climáticos,
    exigimos que se garanticen mecanismos apropiados de acuerdo a nuestras estructuras de
    gobernanza y normas propias, para el acceso directo al financiamiento.
  9. Nos sumamos al llamado de algunos gobiernos latinoamericanos y organizaciones para
    avanzar en la reforma al sistema financiero de Naciones Unidas, para que bancos e
    instituciones financieras internacionales reconozcan a los pueblos indígenas como sujetos de
    financiamiento directo.
  10. Los Gobiernos Propios de los Pueblos Indígenas deben ser respetados a través de su
    participación activa y efectiva en los procesos de toma de decisión y en las políticas públicas
    que impulsen los gobiernos nacionales, el sistema multilateral de Naciones Unidas y otros
    organismos internacionales.

11. Por lo tanto, los Pueblos Indígenas, exigimos a las Partes en la COP 28:

Respetar la Declaración de Naciones sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, el
Convenio 169 de la OIT, los estándares y acuerdos internacionales sobre los Derechos
de los Pueblos Indígenas en los planes nacionales sobre cambio climático y para la
implementación del MMBKM.


Incluir y reconocer los sistemas de conocimientos de los Pueblos Indígenas que son la
base para la solución a la actual crisis climática.


Que las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático
(CMNUCC) garanticen la participación activa y efectiva de los Pueblos Indígenas,
especialmente las mujeres y jóvenes indígenas, en los procesos y políticas públicas
globales y nacionales sobre Cambio Climático, especialmente sobre las Contribuciones
Nacionalmente Determinadas (CND).


Los Estados deben respetar el derecho a la consulta y consentimiento libre, previo e
informado de los Pueblos Indígenas en todos los procesos de desarrollo y políticas
nacionales que tengan impactos sobre nuestros territorios.

Establecer, revisar y adecuar los marcos nacionales referentes a políticas públicas
relacionadas a Cambio Climático, en consonancia con los instrumentos internacionales
sobre Pueblos Indígenas.


Difundir y garantizar que los Acuerdos de Cambio Climático sean elaborados en
lenguas indígenas, y asegurando el acceso a la información de los Pueblos Indígenas.
Impulsar una agricultura orgánica y los Sistemas Alimentarios de los Pueblos Indígenas
basados en el buen vivir, para enfrentar los efectos del cambio climático, asegurando la
nutrición y el bienestar humano.


Garantizar que los Pueblos Indígenas sean integrados como partes del comité de
monitoreo y supervisión del Plan de Trabajo sobre Agricultura y Alimentación y otros
comités, plataformas y grupos de trabajo de la CMNUCC.


Impulsar políticas para evitar las pérdidas y los daños en territorios indígenas.
Impulsar una visión del buen vivir y no mercantilista del Fondo de Pérdidas y Daños.
Definir un porcentaje del financiamiento sobre pérdidas y daños para los Pueblos
Indígenas.


Garanticen el acceso directo a todos los fondos de acción climática y ambiental, en
particular el Fondo Verde del Clima.


Impulsar mecanismos para que las organizaciones y redes indígenas accedan a fuentes
de cooperación directa, para evitar intermediarios que puedan afectar las necesidades y
aspiraciones, aumentando los costos de los proyectos. Esto implica, que la cooperación
internacional debe revisar sus criterios, procedimientos, formas de selección,
contratación de contrapartes y ejecutores de proyectos.

  1. Con estas propuestas, nosotros los Pueblos Indígenas buscamos seguir contribuyendo de
    manera significativa a la lucha contra el Cambio Climático y la preservación de los ecosistemas
    que son esenciales para todos.