Nairobi, Kenia. La Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), a través de su Coordinadora General Fany Kuiru, participa en la 28.ª reunión del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (SBSTTA-28) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), impulsando una propuesta colectiva que busca el reconocimiento de los Territorios Indígenas y Tradicionales (TIT) como una categoría propia dentro del marco de implementación del Marco Global de Biodiversidad Kunming-Montreal.
Esta propuesta fue construida colectivamente por las organizaciones indígenas de la cuenca amazónica en el marco del International Indigenous Forum on Biodiversity (IIFB), durante el Taller Regional Amazónico sobre Territorios Indígenas y Tradicionales, realizado en Lima, Perú, del 24 al 26 de marzo de 2026. El espacio fue propiciado con el apoyo de Tenure Facility y WWF, permitiendo consolidar una posición regional amazónica que hoy es presentada en las negociaciones del Convenio sobre la Diversidad Biológica.
El trabajo desarrollado por las organizaciones indígenas representa un aporte estratégico para las discusiones internacionales sobre la implementación del Marco Global de Biodiversidad, particularmente en lo relacionado con la Meta 3, que promueve la conservación del 30 % de las áreas terrestres y marinas del planeta al 2030. Desde la visión de los pueblos indígenas, este objetivo solo podrá alcanzarse garantizando el pleno reconocimiento de los derechos territoriales y de los sistemas propios de gobernanza.
Territorios Indígenas y Tradicionales: una categoría propia basada en derechos
Uno de los principales objetivos de la propuesta es que los Territorios Indígenas y Tradicionales sean reconocidos como una categoría propia dentro de las decisiones del Convenio sobre la Diversidad Biológica, diferenciada de las áreas protegidas y de las Otras Medidas Efectivas de Conservación basadas en Áreas (OMEC).
Los pueblos indígenas amazónicos sostienen que sus territorios no pueden ser clasificados bajo categorías de conservación creadas por los Estados, ya que constituyen espacios ancestrales cuya legitimidad se fundamenta en las Leyes de Origen, la libre determinación, los derechos colectivos, los sistemas de conocimiento y las formas propias de gobierno.
En este sentido, la propuesta define a los Territorios Indígenas y Tradicionales como:
«Tierras y espacios vivos, terrestres y marinos, de carácter ancestral, integral, espiritual, cultural y biofísico, reconocidos y vividos como ámbitos de derecho colectivo. En ellos se expresa la Ley de Origen, la cosmovisión, los sistemas de conocimiento, el autogobierno y la libre determinación de los pueblos, haciendo posible la Vida Plena, la pervivencia y la continuidad de la relación entre comunidad, naturaleza y territorio.»
Esta definición refleja una visión integral del territorio, donde la conservación de la biodiversidad es consecuencia de la relación histórica entre los pueblos indígenas y la naturaleza, y no el resultado de un modelo externo de administración del territorio.
Una propuesta amazónica para fortalecer las negociaciones del CDB
Durante las reuniones de SBSTTA-28 en Nairobi, las organizaciones indígenas, articuladas a través del International Indigenous Forum on Biodiversity (IIFB), impulsan que esta definición sea considerada dentro de los documentos de negociación del Convenio sobre la Diversidad Biológica y contribuya al desarrollo de futuras decisiones sobre la implementación del Marco Global de Biodiversidad.
La participación de Fany Kuiru, como Coordinadora General de COICA, reafirma el compromiso de la organización con la defensa de los derechos colectivos de los pueblos indígenas y con el reconocimiento de sus territorios como pilares fundamentales para la conservación de la biodiversidad, la acción climática y la construcción de soluciones basadas en la libre determinación.
Desde la Amazonía, COICA continúa fortaleciendo una agenda de incidencia internacional que busca garantizar que las decisiones globales sobre biodiversidad reconozcan el papel histórico de los pueblos indígenas como guardianes de sus territorios y actores fundamentales para alcanzar las metas del Convenio sobre la Diversidad Biológica.