Río de Janeiro, Brasil. La Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) participó en la Plataforma de Diálogo de América Latina y el Caribe sobre Políticas Fiscales y Cambio Climático, un espacio impulsado por la Plataforma MEF Cambio Climático, respaldada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que reúne a los Ministerios de Economía y Finanzas de la región para fortalecer la integración de la acción climática en las políticas fiscales y económicas.

En representación de los pueblos indígenas amazónicos de los nueve países de la cuenca, la Coordinadora General de COICA, Fany Kuiru, llevó una postura política clara: la transición climática y energética solo será justa si reconoce a los pueblos indígenas como socios estratégicos en la toma de decisiones y garantiza mecanismos de financiamiento directo para los territorios que sostienen la biodiversidad del planeta.

La participación de COICA se desarrolló en la mesa de diálogo con sociedad civil, centrada en la temática “La dimensión de justicia en la transición en América Latina y el Caribe”, donde se debatieron los desafíos de la transición energética, la distribución de beneficios climáticos, los mecanismos financieros y las oportunidades para construir modelos de desarrollo resiliente.

La Amazonía: un territorio clave para el equilibrio climático mundial

La Amazonía es el bosque tropical más grande del planeta y uno de los principales reguladores climáticos globales. En ella habitan cientos de pueblos indígenas que, durante generaciones, han protegido los ecosistemas que hoy son fundamentales para enfrentar la crisis climática.

Diversos estudios han demostrado que los territorios indígenas presentan algunos de los índices de conservación más altos de la región, desempeñando un papel determinante en la protección de los bosques, la biodiversidad, las fuentes de agua y los sistemas de vida que sostienen a millones de personas.

En este contexto, COICA recordó que los pueblos indígenas amazónicos mantienen en pie más de 200 millones de hectáreas de bosque tropical, contribuyendo directamente a la mitigación del cambio climático y a la conservación de una parte significativa de la biodiversidad mundial.

Una transición justa debe incluir a quienes protegen los bosques

Durante su intervención, Fany Kuiru señaló que los pueblos indígenas continúan siendo excluidos de los espacios donde se toman decisiones sobre financiamiento climático, transición energética y desarrollo económico, pese a ser actores fundamentales en la protección de los ecosistemas estratégicos del planeta.

Los pueblos indígenas no somos un sector más de esta mesa. Somos quienes sostienen los bosques sobre los que se escribe toda política climática. Debemos ser reconocidos como socios en el diseño de la transición y no únicamente como beneficiarios de políticas construidas por otros.

Fany Kuiru Castro

Coordinadora General, COICA

Financiamiento climático: del discurso a la acción

Uno de los principales mensajes de COICA estuvo relacionado con la necesidad de transformar la arquitectura actual del financiamiento climático.

La organización destacó que, pese a que los pueblos indígenas protegen algunos de los territorios más importantes para la estabilidad climática global, menos del uno por ciento del financiamiento climático internacional llega directamente a organizaciones indígenas.

Frente a esta realidad, COICA planteó la necesidad de fortalecer mecanismos de financiamiento directo gobernados por pueblos indígenas, reducir las cadenas de intermediación y reconocer modelos innovadores que ya están demostrando resultados en la región.

Entre ellos, la organización destacó el Fondo Amazonía para la Vida (FAV), una iniciativa impulsada por COICA junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID), diseñada para canalizar recursos directamente hacia los territorios indígenas amazónicos y fortalecer la gobernanza territorial, la conservación de los bosques y los medios de vida sostenibles.

Cinco propuestas para una política fiscal climática con justicia

Como parte de su participación en el diálogo regional, COICA presentó cinco propuestas concretas dirigidas a los Ministerios de Economía y Finanzas de América Latina y el Caribe:

  • Establecer un piso mínimo de inversión climática destinada directamente a pueblos y organizaciones indígenas.
  • Incorporar el Consentimiento Libre, Previo e Informado como requisito para acceder a incentivos fiscales, subsidios y garantías públicas.
  • Reconocer la gestión territorial indígena como un servicio público climático con valor económico.
  • Financiar procesos de acreditación directa de organizaciones indígenas ante fondos climáticos internacionales.
  • Reconocer y fortalecer las arquitecturas financieras indígenas como actores legítimos dentro de los marcos fiscales nacionales.

Un llamado a construir una transición con justicia territorial

La participación de COICA en este espacio regional marca un paso importante para posicionar la voz de los pueblos indígenas amazónicos en los debates económicos y fiscales que definirán el futuro de la acción climática en América Latina y el Caribe.

La organización reiteró que la lucha contra el cambio climático no podrá alcanzar resultados duraderos sin garantizar la participación efectiva de quienes protegen los territorios y conservan los bosques que sostienen la vida en el planeta.

La Amazonía no es únicamente una reserva de recursos naturales. Es un territorio vivo, habitado y cuidado por pueblos indígenas que han demostrado ser aliados fundamentales para la conservación, la resiliencia climática y la construcción de un futuro sostenible para toda la humanidad.