En el Día de la Amazonía Ecuatoriana, la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) reafirma que la Amazonía no es una frontera extractiva ni un territorio vacío: es territorio vivo, hogar de pueblos y nacionalidades que han sostenido la biodiversidad y el equilibrio climático por milenios.

Hoy, la conmemoración no se ancla en narrativas de conquista, sino en la reivindicación de derechos:

  • Derechos colectivos de los pueblos y nacionalidades indígenas.
  • Derechos de la Naturaleza, reconocidos en la Constitución del Ecuador (2008), que establecen que la naturaleza tiene derecho a que se respete integralmente su existencia, mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales.

Derechos en tensión: minería, extractivismo y consulta popular

En los últimos años, la Amazonía ecuatoriana enfrenta crecientes amenazas:

  • Concesiones mineras otorgadas desde el Estado en territorios amazónicos.
  • Expansión de minería legal e ilegal que genera deforestación, contaminación y violencia.
  • Incumplimientos y dilaciones frente al mandato popular que decidió dejar el petróleo bajo tierra en el Yasuní-ITT.

La consulta popular fue clara: la voluntad ciudadana respaldó la protección del Yasuní y el respeto a los pueblos que habitan la zona, incluidos los pueblos en aislamiento voluntario. La defensa del Yasuní no es un asunto sectorial: es una defensa constitucional y ética.

Cuando se debilita la consulta previa, cuando se ignora la voluntad popular, se vulneran no solo derechos colectivos, sino también los Derechos de la Naturaleza, que son un hito histórico del Ecuador ante el mundo.

La fuerza organizativa de la Amazonía

En este contexto, la unidad organizativa es fundamental. La Amazonía ecuatoriana está representada por 11 nacionalidades indígenas articuladas en 23 organizaciones, bajo el liderazgo de la CONFENIAE.

Desde su fundación, la CONFENIAE ha sostenido una lucha histórica por:

  • El reconocimiento legal de territorios ancestrales.
  • La defensa frente a concesiones extractivas inconsultas.
  • El fortalecimiento de la educación intercultural y la salud propia.
  • La construcción de propuestas de economía indígena y alternativas al extractivismo.

Su historia es también la historia de movilizaciones, resistencia jurídica, incidencia política y construcción de propuestas propias desde el territorio.

Biodiversidad estratégica para el planeta

La Amazonía ecuatoriana representa casi la mitad del territorio nacional y es uno de los puntos más biodiversos del planeta. En espacios emblemáticos como el Parque Nacional Yasuní, se registran cifras extraordinarias:

  • Más de 2.000 especies de árboles y arbustos en una sola hectárea (récord mundial).
  • Más de 600 especies de aves.
  • Más de 200 especies de mamíferos.
  • Más de 150 especies de anfibios.
  • Miles de especies de plantas con usos alimentarios, medicinales y culturales.

Esta riqueza no es casualidad: es resultado de sistemas de gobernanza territorial indígena, de la chakra, de los sistemas agroforestales y del conocimiento ancestral transmitido por generaciones, especialmente por las mujeres.

Gobernanza para sostener la vida

Defender la Amazonía no es solo oponerse a amenazas; es proponer un modelo distinto:

  • Gobernanza territorial indígena.
  • Economía indígena basada en sistemas propios.
  • Protección integral de la biodiversidad.
  • Fortalecimiento organizativo inter generacional.

La Amazonía ecuatoriana es clave para la regulación de lluvias, la captura de carbono y la estabilidad climática regional. Protegerla no es un gesto simbólico: es una necesidad planetaria.

En este 12 de febrero, la COICA hace un llamado a las 11 nacionalidades y 23 organizaciones amazónicas, a fortalecer la gobernanza en la CONFENIAE y sus procesos organizativos, consolidando la unidad como principal herramienta de defensa territorial.

La biodiversidad amazónica no se protege sola.
Se protege con organización.
Se protege con derechos.
Se protege con unidad.

Porque la Amazonía ecuatoriana es presente y es futuro.

Y mientras sus pueblos permanezcan organizados y fortalecidos,
la vida seguirá en pie.