Cada 11 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015 con el impulso de la UNESCO, con el objetivo de promover la participación plena y equitativa de las mujeres en los ámbitos científicos.

Sin embargo, desde la Amazonía, esta fecha también invita a ampliar el concepto mismo de ciencia.

Para la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), la ciencia no se limita a laboratorios o publicaciones académicas. La ciencia también habita en el territorio, en los bosques, en las semillas y en la memoria viva de los pueblos indígenas.

Mujeres indígenas: científicas del territorio

En la Amazonía, las mujeres indígenas han sido históricamente las principales transmisoras de conocimientos ancestrales vinculados a:

  • Manejo de plantas medicinales
  • Conservación de semillas y sistemas agroforestales
  • Lectura de ciclos climáticos y ecológicos
  • Restauración y regeneración del bosque
  • Prácticas de soberanía alimentaria

Estos saberes son sistemas complejos de conocimiento construidos a lo largo de generaciones mediante observación, experimentación y validación territorial.

La ciencia occidental valida sus hallazgos a través de métodos experimentales y publicaciones.
La ciencia ancestral indígena valida sus conocimientos a través de siglos de sostenibilidad ecológica y continuidad cultural.

Ciencia ancestral y crisis climática

En un contexto de crisis climática y pérdida acelerada de biodiversidad, múltiples estudios han demostrado que los territorios indígenas presentan menores tasas de deforestación y mayor conservación de biodiversidad.

Esto no es casualidad. Es resultado de sistemas de gobernanza y conocimiento que integran dimensión ecológica, espiritual y comunitaria.

Las mujeres indígenas son clave en este equilibrio.

Ellas resguardan semillas nativas, transmiten idiomas — que contienen información ecológica — y sostienen prácticas productivas que no destruyen el bosque.

La Amazonía viva es, en gran medida, el resultado de esa ciencia territorial.

El Programa de Transmisión de Conocimientos Ancestrales de COICA

Desde la COICA se impulsa el Programa Regional de Transmisión de Conocimientos Ancestrales, orientado a fortalecer el traspaso intergeneracional de saberes, con énfasis en el liderazgo de las mujeres indígenas.

Este programa reconoce que:

  • Sin transmisión de conocimiento no hay continuidad cultural.
  • Sin continuidad cultural no hay gobernanza territorial.
  • Sin gobernanza territorial no hay Amazonía viva.

El programa promueve espacios de diálogo intergeneracional, documentación de saberes, fortalecimiento de prácticas productivas sostenibles y articulación con procesos de incidencia internacional, posicionando el conocimiento indígena como parte fundamental de las soluciones climáticas.

Reivindicar la ciencia desde la Amazonía

En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, la COICA reafirma que las mujeres indígenas no solo participan en la ciencia: son productoras históricas de conocimiento científico.

Reconocer la ciencia ancestral indígena no es un gesto simbólico.
Es una decisión política necesaria para enfrentar la crisis global.